Julio 2, de 2009
por Aura Saavedra
México, D.F.- Nacida el 3 de mayo de 1967 en la ciudad de México, Mónica Mateos Vega siempre estuvo decidida a dedicarse a las letras y descubrió en el periodismo su vida entera.Egresada de la UNAM, estudió Ciencias de la Comunicación. Formó parte de la primera generación que estudiaba en la nueva facultad, ubicada cerca del Metro CU.
A ella siempre le gustó escribir y comenta entre risas, “Yo creo que es algo general entre todos los que nos dedicamos a las letras o sobre todo al periodismo, que no somos muy buenos en matemáticas y nuestro talento, pues es más hacia las letras”.En un principio Mónica quería estudiar Filosofía y Letras o Escenografía, pero por la influencia de su familia descartó la idea.Gracias a una invitación de una amiga de su familia que trabajaba en Notimex y la información que le brindó sobre comunicación y periodismo, Mónica decidió dedicarse al periodismo de lleno, “Y dije, esto es lo mío, por que yo quiero escribir, siempre soñé con escribir en un periódico”, comentó.
Su primera clase en la Facultad fue con Carlos Imas y sufrió una gran decepción por la materia de Economía política pues durante 3 semestres sólo leyó “El Capital” de Marx y comenta, “esa era un orientación bien izquierdosa” y fue hasta 4to semestre que se adentró al periodismo gracias al consejo de su maestra Mercedes Durán quien les decía a sus alumnos que fueran a algún medio para que empezaran a “foguearse” pues todo en la UNAM, “era súper teórico”. Fernando Benítez fundador del suplemento México en la Cultura en los 60’s y 70’s también fue su maestro, “pero sus clases consistían en contarnos su vida como periodista” comenta Mónica.Un hecho que le pareció interesante y que la tomó por sorpresa fue que Fernando presumía de poder entrevistar hasta las piedras, en un viaje que realizó en Chichen Itzá mostrándoles a sus alumnos la entrevista que le hizo al Chac Mol y haciéndole preguntas como quién, cómo dónde y por qué. “Fernando nos decía que el ser periodista es como ser un atleta de alto rendimiento, no se debía pasar un solo día sin escribir y seguí su consejo”.
El primer medio al que Mónica acudió fue El Nacional en los 80’s y se unió con sus amigos de espectáculos cuyo jefe era Rodolfo de la Rosa y se organizó un concierto para recaudar fondos para las víctimas del terremoto del 85. Posteriormente Mónica en 1988 realizó su servicio social en el periódico y se quedó como auxiliar de redacción, “Antes les decían “huesos” a los auxiliares, y en ese tiempo entrar de “hueso” era lo máximo para alguien que no sabía nada, no sólo les ayudabas a traer los cables de las agencias también te decían “ya es hora de que vayas por los jugos o las tortas”.
Después de 6 meses su primer cable fue el de un nuevo disco de Tatiana “Yo fascinada, se lo enseñé a mi jefe y me dijo “¿Qué es esto? ¡Vuélvelo a hacer!”, cuando me había tardado 2 horas pero estaba mal escrito” dijo. Poco a poco fue aprendiendo sobre los términos periodísticos. Después trabajó en el DDF cómo reportera en el área de comunicación social, ella se encargaba de hacer los boletines oficiales de prensa, “Me pagaban muy bien para ser estudiante todavía, me mandaban a cubrir cosas y luego veía mis boletines tal cual, firmados por otra persona, es lo que sucede mucho y empiezas a descubrir y aprender las cosas”. Posteriormente trabajó en un periodo turístico llamado Caribbean News que se hacía en México para repartirlo en Cancún, entre risas comenta “Imagínate que yo no conocía Cancún y hablaba de los lugares turísticos de ahí, pero pues me llegaba la información y yo la redactaba”.
La Jornada Cuauhtémoc 1236, Colonia Santa Cruz Atoyac, Del. Benito Juárez
Trabajó en otro periódico que se repartía en Coyoacán llamado El Canario de Coyoacán, lo dirigía David Márquez Ayala, socio-fundador de La Jornada, “Íbamos a las bodas y yo entrevistaba a las novias sobre lo que sentían de que se iban a casar, cómo iban vestidas y cosas que pasaban en Coyoacán, notas mas bien de sociales”. En 1991 salió en La Jornada una convocatoria para entrar como auxiliar y decidió a presentar el examen pero nunca le llamaron, “Un examen para entrar aquí pues si está difícil por que te preguntan de todas las secciones, me acuerdo que me preguntaron que a cuanto había amanecido la bolsa de valores, de la deuda interna y externa y tu dices puta pues quien sabe”, dijo entre risas.
Curiosamente 6 meses después saldría otra convocatoria, comenta Mónica que esas convocatorias salen cada año aproximadamente, “¿Cómo que no?, voy a volver a ir, y me puse a leer bien el periódico, me aprendí siglas, nombres de los funcionarios, secretarios, gobernadores, etc.”
En diciembre de ese año la llamaron bajo la tutela de Manuel Meneses actualmente encargado de La Jornada Online. De 5 seleccionados ella tenía el quinto lugar, sólo tenían 4 plazas y el cuarto y el quinto lugar tenían que demostrar quien era la mejor opción para quedarse.
Sólo iba 2 días a la semana para tomar los adelantos de los reporteros y contestando llamadas por ejemplo la del secuestrador de Alfredo Harp Helú y Octavio Paz, platica Mónica su experiencia, “¿Bueno, La Jornada?, “Habla el secuestrador de Harp Helú” y yo todavía le digo “si señor secuestrador dígame”, dejando mensajes con recortitos de periódicos y la foto del secuestrado, era muy padre por que estás en el ojo del huracán, también habló Octavio Paz, “Señorita le voy a dictar una carta” y rápido tenías que prender la computadora y órale como pudieras.”
Después de contarme sus antecedentes en la jerga periodística Mónica compartió sus impresiones sobre el periodismo, “A mi me gusta mucho, yo creo que el periodismo es contarle a la gente y contárselo bien, lo que pasa en el mundo, también yo siento un compromiso de volverme la voz de algunas personas que no tienen otra manera de comunicarle a todo el mundo lo que les está pasando, aunque aquí en cultura no hay tanto de periodismo de denuncia yo trato de hacer eso, a mi me interesa mucho el rescatar murales, Diego Rivera, Siqueiros, etc. y me da mucho coraje que no les hacen caso o que están destruyéndose por su contenido político, revoluciones, derechos de los obreros y campesinos, y que ya no les conviene que estén, digamos a los panistas, y sucede que hasta que no lo ven en el periódico algunas personas o los que tienen el poder no hacen caso o no se sienten presionados en hacer algo. Siempre pienso en la otra persona como en alguien que no conoce sobre algún tema y explicarles”.
Antes de llegar a la sección de cultura Mónica comentó que en una ocasión la mandaron a cubrir notas policiacas pero no aguantó cuando le informaron sobre el cadáver de un bebé en el basurero, “¿Qué voy andar haciendo viendo eso?, es estar en el estrés”. En otra ocasión le informaron de un joven que fue golpeado en una cantina cerca de Balderas donde estaba antes La Jornada, y en vez de querer ir al hospital el chavo quería denunciar y Mónica lo encontró en un charco de sangre, “Mi titular me dijo, “pregúntale como se llama”, terminé con la presión súper alta y me dieron 15 días de incapacidad en el Seguro Social”.
De ahí Braulio Peralta, jefe de cultura le dijo a Manuel Meneses que necesitaba un auxiliar en la sección de Cultura y Mónica se quedó con el puesto, siendo su primera nota una exposición en Bellas Artes de la fotógrafa Giselle Freud. “Tener la oportunidad de charlar con José Saramago, Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis, Rafael Coronel, José Emilio Pacheco, entre otros e ir a recitales de poesía y música ha sido padrísimo, cada cosa de trabajo que tienes es una experiencia” añadió Mónica. Ella se encarga de la política cultural y temas como el muralismo, libros para niños, artes plásticas internacionales, etc.
Sobre sus aportaciones como periodista Mónica comenta que la sección de cultura era un desastre antes de que ella llegara y organizó de manera más eficiente la información. Otra de sus aportaciones es “El trabajo que hice para el Arzobispado, pues lo querían a manos de la Iglesia para un museo de Arte Sacro en los tiempos de Fox. A través de la investigación que realicé y con la información que salió en el periódico, conseguimos echar para atrás ese proyecto. Otra cosa que creo que también contribuí fue rescatar el mural de Siqueiros en Argentina, difundí información para que llegara al gobierno de Argentina, ya se está restaurando para las fiestas del Bicentenario”. Para finalizar la entrevista, Mónica añadió que se requiere para ser periodista desde su perspectiva, “Primero que te encante escribir, yo creo que si te da flojera mejor ni le intentes. Que te guste mucho leer los periódicos, ver las noticias, también tener un cierto toque de malicia para que no le creas tanto o no le creas nada a los políticos o los que están en el poder. Que te asombre el mundo todos los días, preguntarse muchas cosas siempre, no quedarse con la primera impresión de las cosas”.
Sobre los medios para la divulgación de la cultura comentó, “Muchos piensan que la cultura no vende, que no pueden meter publicidad, yo creo que se equivocan, hay anunciantes de editoriales, disqueras, librerías, galerías, pero para los dueños de los periódicos es como irse a ganar el dinero fácil, es mas fácil que vendan la cartelera de cine en vez de los libreros independientes”.
Para los que quieren ser periodistas aconsejó, “Lean los grandes reportajes, a Kapuściński, al mismo Fernando Benítez, a Cristina Pacheco, pero sobretodo que lean los periódicos, persona que conozcas pídele su tarjeta o su teléfono. Leer también a través del Internet, ahora es más fácil. Una misma información léanla en varios medios, cómo la manejan los diarios internacionales, en francés, en inglés, etc. Leer es lo único que te va a hacer escribir bien así como practicar, y tener una curiosidad por todo”.
Tras una hora de entrevista, le agradecí a Mónica por compartir parte de su experiencia y anécdotas como periodista.Al marcharme de La Jornada, comprendí que el periodismo es una labor llena de pasión, responsabilidad y compromiso, es un estilo de vida, pero sobretodo un arte.
México, D.F.- Nacida el 3 de mayo de 1967 en la ciudad de México, Mónica Mateos Vega siempre estuvo decidida a dedicarse a las letras y descubrió en el periodismo su vida entera.Egresada de la UNAM, estudió Ciencias de la Comunicación. Formó parte de la primera generación que estudiaba en la nueva facultad, ubicada cerca del Metro CU.
A ella siempre le gustó escribir y comenta entre risas, “Yo creo que es algo general entre todos los que nos dedicamos a las letras o sobre todo al periodismo, que no somos muy buenos en matemáticas y nuestro talento, pues es más hacia las letras”.En un principio Mónica quería estudiar Filosofía y Letras o Escenografía, pero por la influencia de su familia descartó la idea.Gracias a una invitación de una amiga de su familia que trabajaba en Notimex y la información que le brindó sobre comunicación y periodismo, Mónica decidió dedicarse al periodismo de lleno, “Y dije, esto es lo mío, por que yo quiero escribir, siempre soñé con escribir en un periódico”, comentó.
Su primera clase en la Facultad fue con Carlos Imas y sufrió una gran decepción por la materia de Economía política pues durante 3 semestres sólo leyó “El Capital” de Marx y comenta, “esa era un orientación bien izquierdosa” y fue hasta 4to semestre que se adentró al periodismo gracias al consejo de su maestra Mercedes Durán quien les decía a sus alumnos que fueran a algún medio para que empezaran a “foguearse” pues todo en la UNAM, “era súper teórico”. Fernando Benítez fundador del suplemento México en la Cultura en los 60’s y 70’s también fue su maestro, “pero sus clases consistían en contarnos su vida como periodista” comenta Mónica.Un hecho que le pareció interesante y que la tomó por sorpresa fue que Fernando presumía de poder entrevistar hasta las piedras, en un viaje que realizó en Chichen Itzá mostrándoles a sus alumnos la entrevista que le hizo al Chac Mol y haciéndole preguntas como quién, cómo dónde y por qué. “Fernando nos decía que el ser periodista es como ser un atleta de alto rendimiento, no se debía pasar un solo día sin escribir y seguí su consejo”.
El primer medio al que Mónica acudió fue El Nacional en los 80’s y se unió con sus amigos de espectáculos cuyo jefe era Rodolfo de la Rosa y se organizó un concierto para recaudar fondos para las víctimas del terremoto del 85. Posteriormente Mónica en 1988 realizó su servicio social en el periódico y se quedó como auxiliar de redacción, “Antes les decían “huesos” a los auxiliares, y en ese tiempo entrar de “hueso” era lo máximo para alguien que no sabía nada, no sólo les ayudabas a traer los cables de las agencias también te decían “ya es hora de que vayas por los jugos o las tortas”.
Después de 6 meses su primer cable fue el de un nuevo disco de Tatiana “Yo fascinada, se lo enseñé a mi jefe y me dijo “¿Qué es esto? ¡Vuélvelo a hacer!”, cuando me había tardado 2 horas pero estaba mal escrito” dijo. Poco a poco fue aprendiendo sobre los términos periodísticos. Después trabajó en el DDF cómo reportera en el área de comunicación social, ella se encargaba de hacer los boletines oficiales de prensa, “Me pagaban muy bien para ser estudiante todavía, me mandaban a cubrir cosas y luego veía mis boletines tal cual, firmados por otra persona, es lo que sucede mucho y empiezas a descubrir y aprender las cosas”. Posteriormente trabajó en un periodo turístico llamado Caribbean News que se hacía en México para repartirlo en Cancún, entre risas comenta “Imagínate que yo no conocía Cancún y hablaba de los lugares turísticos de ahí, pero pues me llegaba la información y yo la redactaba”.
La Jornada Cuauhtémoc 1236, Colonia Santa Cruz Atoyac, Del. Benito Juárez
Trabajó en otro periódico que se repartía en Coyoacán llamado El Canario de Coyoacán, lo dirigía David Márquez Ayala, socio-fundador de La Jornada, “Íbamos a las bodas y yo entrevistaba a las novias sobre lo que sentían de que se iban a casar, cómo iban vestidas y cosas que pasaban en Coyoacán, notas mas bien de sociales”. En 1991 salió en La Jornada una convocatoria para entrar como auxiliar y decidió a presentar el examen pero nunca le llamaron, “Un examen para entrar aquí pues si está difícil por que te preguntan de todas las secciones, me acuerdo que me preguntaron que a cuanto había amanecido la bolsa de valores, de la deuda interna y externa y tu dices puta pues quien sabe”, dijo entre risas.
Curiosamente 6 meses después saldría otra convocatoria, comenta Mónica que esas convocatorias salen cada año aproximadamente, “¿Cómo que no?, voy a volver a ir, y me puse a leer bien el periódico, me aprendí siglas, nombres de los funcionarios, secretarios, gobernadores, etc.”
En diciembre de ese año la llamaron bajo la tutela de Manuel Meneses actualmente encargado de La Jornada Online. De 5 seleccionados ella tenía el quinto lugar, sólo tenían 4 plazas y el cuarto y el quinto lugar tenían que demostrar quien era la mejor opción para quedarse.
Sólo iba 2 días a la semana para tomar los adelantos de los reporteros y contestando llamadas por ejemplo la del secuestrador de Alfredo Harp Helú y Octavio Paz, platica Mónica su experiencia, “¿Bueno, La Jornada?, “Habla el secuestrador de Harp Helú” y yo todavía le digo “si señor secuestrador dígame”, dejando mensajes con recortitos de periódicos y la foto del secuestrado, era muy padre por que estás en el ojo del huracán, también habló Octavio Paz, “Señorita le voy a dictar una carta” y rápido tenías que prender la computadora y órale como pudieras.”
Después de contarme sus antecedentes en la jerga periodística Mónica compartió sus impresiones sobre el periodismo, “A mi me gusta mucho, yo creo que el periodismo es contarle a la gente y contárselo bien, lo que pasa en el mundo, también yo siento un compromiso de volverme la voz de algunas personas que no tienen otra manera de comunicarle a todo el mundo lo que les está pasando, aunque aquí en cultura no hay tanto de periodismo de denuncia yo trato de hacer eso, a mi me interesa mucho el rescatar murales, Diego Rivera, Siqueiros, etc. y me da mucho coraje que no les hacen caso o que están destruyéndose por su contenido político, revoluciones, derechos de los obreros y campesinos, y que ya no les conviene que estén, digamos a los panistas, y sucede que hasta que no lo ven en el periódico algunas personas o los que tienen el poder no hacen caso o no se sienten presionados en hacer algo. Siempre pienso en la otra persona como en alguien que no conoce sobre algún tema y explicarles”.
Antes de llegar a la sección de cultura Mónica comentó que en una ocasión la mandaron a cubrir notas policiacas pero no aguantó cuando le informaron sobre el cadáver de un bebé en el basurero, “¿Qué voy andar haciendo viendo eso?, es estar en el estrés”. En otra ocasión le informaron de un joven que fue golpeado en una cantina cerca de Balderas donde estaba antes La Jornada, y en vez de querer ir al hospital el chavo quería denunciar y Mónica lo encontró en un charco de sangre, “Mi titular me dijo, “pregúntale como se llama”, terminé con la presión súper alta y me dieron 15 días de incapacidad en el Seguro Social”.
De ahí Braulio Peralta, jefe de cultura le dijo a Manuel Meneses que necesitaba un auxiliar en la sección de Cultura y Mónica se quedó con el puesto, siendo su primera nota una exposición en Bellas Artes de la fotógrafa Giselle Freud. “Tener la oportunidad de charlar con José Saramago, Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis, Rafael Coronel, José Emilio Pacheco, entre otros e ir a recitales de poesía y música ha sido padrísimo, cada cosa de trabajo que tienes es una experiencia” añadió Mónica. Ella se encarga de la política cultural y temas como el muralismo, libros para niños, artes plásticas internacionales, etc.
Sobre sus aportaciones como periodista Mónica comenta que la sección de cultura era un desastre antes de que ella llegara y organizó de manera más eficiente la información. Otra de sus aportaciones es “El trabajo que hice para el Arzobispado, pues lo querían a manos de la Iglesia para un museo de Arte Sacro en los tiempos de Fox. A través de la investigación que realicé y con la información que salió en el periódico, conseguimos echar para atrás ese proyecto. Otra cosa que creo que también contribuí fue rescatar el mural de Siqueiros en Argentina, difundí información para que llegara al gobierno de Argentina, ya se está restaurando para las fiestas del Bicentenario”. Para finalizar la entrevista, Mónica añadió que se requiere para ser periodista desde su perspectiva, “Primero que te encante escribir, yo creo que si te da flojera mejor ni le intentes. Que te guste mucho leer los periódicos, ver las noticias, también tener un cierto toque de malicia para que no le creas tanto o no le creas nada a los políticos o los que están en el poder. Que te asombre el mundo todos los días, preguntarse muchas cosas siempre, no quedarse con la primera impresión de las cosas”.
Sobre los medios para la divulgación de la cultura comentó, “Muchos piensan que la cultura no vende, que no pueden meter publicidad, yo creo que se equivocan, hay anunciantes de editoriales, disqueras, librerías, galerías, pero para los dueños de los periódicos es como irse a ganar el dinero fácil, es mas fácil que vendan la cartelera de cine en vez de los libreros independientes”.
Para los que quieren ser periodistas aconsejó, “Lean los grandes reportajes, a Kapuściński, al mismo Fernando Benítez, a Cristina Pacheco, pero sobretodo que lean los periódicos, persona que conozcas pídele su tarjeta o su teléfono. Leer también a través del Internet, ahora es más fácil. Una misma información léanla en varios medios, cómo la manejan los diarios internacionales, en francés, en inglés, etc. Leer es lo único que te va a hacer escribir bien así como practicar, y tener una curiosidad por todo”.
Tras una hora de entrevista, le agradecí a Mónica por compartir parte de su experiencia y anécdotas como periodista.Al marcharme de La Jornada, comprendí que el periodismo es una labor llena de pasión, responsabilidad y compromiso, es un estilo de vida, pero sobretodo un arte.
hola Aura, muy buena entrevista. me gusto mucho, conoci a la perfeccion a monica mateos, por lo menos su trayectoria profesional.
ResponderEliminarfelicidades!